viernes, 12 de diciembre de 2008

... and shit happens


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"El olvido está lleno de memoria"
Mario Benedetti


Irónicamente, así empiezo, con un miserable y mediocre punto que puede llegar a ser tan terrible como un final. Sí, el Final... del párrafo, del libro, de un vicio, de un amor. Pobre punto, se lo usa tanto que se pasan por alto estos Finales que marca.
Final feliz, final triste... sin preferencia alguna. Así manda el punto.
Y todo lo que se dijo, se vivió, se sufrió, se rió...termina. (sí, PUNTO!) Termina, claro, en el espacio físico del hoy; pero no sirve engañar al tiempo. Se pasa la vida difamando y deformando hechos para la conveniencia de la suerte. Sigue siendo medio turro... las cosas no pasan, así no terminan.
Están vivas, viven en nosotros y en cada simple acción rutinaria. No están ahí, pero están acá. Y si se nos da hacer un viaje al presente de 3 años atrás, entonces seguimos igual de equivocados, igual de enamorados, igual de felices que en ese momento...en alguna parte de nosotros. Creemos por haber creído. Estamos desengañados por habernos engañado. Muy mecánico, muy cerrado esto de causa-consecuencia. Pero para desgracia de ése destino, siempre alguna cuenta da mal.
Entonces, las cosas simplemente se sobreponen. Se apilan a gusto de cada uno y lo que se decide dejar atrás se llena de humedad, polvo, y hasta engañosas telarañas. Imaginate lo que sería revolver todos esos archivos! una suerte de suicidio premeditado.
Es jodida la cuestión del olvido. Lo que llega y toca fondo, no se olvida. Siendo bastante minuciosa podría hablar de un error de concepto más que un imposible. El olvido como cese de memoria en estas ocasiones (y no nos engañemos!) no existe. Sad but true, no está bueno comerse el cuento del "Ya está, ya fue" que a nadie, al menos en el fondo de su inconsciente, le cierra. Al fin y al cabo, sigue formando parte de nosotros. Nada más se deja en el fondo de ese pilón de cosas que tenemos en la cabeza. En la más profunda esencia del olvido está la memoria. Muy divague filosofal, pero no hay olvido sin memoria ni memoria sin olvido. Es una relación simbiótica, consecuente. Una realidad fatal.

Es, al menos, humanamente imposible recordar en totalidad. Pero es muy vago el significado del olvido (total) de intrascendentes...muy hueco, porque ni siquiera nosotros podemos captar todo nuestro entorno sin fusionarlo con lo esencial. Entonces, gracias, pero me quedo con mi definición. Guardamos lo trascendental en el contexto: lo mal que nos sentimos cuando comimos tal cosa, lo feliz que te puso volverla a ver esa vez, el calor que hizo en ese recital, la parada anterior a la que te tenías que bajar, lo inexplicable de aquél beso. Y lo absorbemos, y nos formamos, y lo aplicamos y. (punto Final)





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